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14 Mar 2021

Las disfunciones sexuales en la consulta TFI

¿Qué hacemos con la falta de deseo, la anorgasmia, la eyaculación precoz o el vaginismo cuando nos las plantean como demanda terapéutica? En este artículo invito a considerar el contexto relacional más amplio dentro del que se manifiestan todos estos síntomas, para dirigir hacia allí la formulación floral.

La sexología, la terapia sexual y el tantra para parejas, dan respuesta técnica y actitudinal a las disfunciones. Hay mucho escrito sobre las técnicas de la terapia sexual y, en lo que respecta al tantra, es muy recomendable la lectura a solas o en pareja, de “Slow Sex” de Diana Richardson. Pero nosotros no somos sexólogos, terapeutas sexuales, ni maestros tántricos.

Cómo se abordan

Primero descartamos causas orgánicas. Lo orgánico va al médico. Nosotros nos ocuparemos de cómo afecta esta disfunción a su vida. Definimos si es o no situacional (a consecuencia de una pérdida, un duelo, cambios…); si siempre ha existido o es una novedad; o bien, si sucede con unas personas y no con otras.

A continuación, no nos distraemos con sus sonoros nombres, sino que arrancamos considerando que la disfunción sexual tiene su origen en un patrón relacional: una forma repetitiva de relacionarse, vale decir que, tal como se relaciona en la vida, se relaciona en la cama. Por lo tanto, os propongo quitar las disfunciones de entre las sábanas del paciente y escucharlas en su cotidiano, porque allí sí que podemos intervenir los Terapeutas Florales Integrativos.

De la cama a la vida
Henri de Toulouse-Lautrec. “La cama” (1892)

Henri de Toulouse-Lautrec. “La cama” (1892)

Miremos hacia la mentada “ausencia de deseo”. Rápidamente pensamos en Wild Rose que es para el apagamiento de la viveza, el impulso y el anhelo. Bach la incluye en el 3º grupo, el de la «falta de interés por las presentes circunstancias». Todo este grupo de dolientes sufren de no habitar en dónde están, llevan la marca de la disociación: mi cuerpo aquí y mi ser vaya a saber dónde. ¿Podemos hablar de esta esencia para la falta de deseo sexual? Más bien para la falta de deseo en general, una ausencia de entusiasmo y vitalidad para el contacto con la novedad del presente. Sucede que la dificultad para desear, cuando se instala en la cama, se llama falta de deseo sexual.

El trabajo a realizar es poner conciencia, sentido y esencias florales, no a la «disfunción sexual», sino al patrón de relación disfuncional, en particular con la pareja, y en general con los otros. ¿Es posible expresar ese desencuentro mutuo de otra forma que haciendo síntoma, o esta será la única manera de “decirlo”? Veamos mejor esto con otros ejemplos.

Ferdinand Hodler. The Night (1890)

Ferdinand Hodler. The Night (1890)

Pensemos en el vaginismo como disfunción, algo se cierra allí, y con dolor. Pero, cuál es el patrón disfuncional, el modo fijo de evitar el contacto, el bloqueo? ¿Cómo es esto en su vida, por fuera de la cama? ¿Cómo se cierra al otro la paciente? ¿Y aquí, en la consulta conmigo, cómo es su no dejarme entrar? ¿Qué dolor hay en el cierre?

Consideremos al que eyacula rápidamente, detengámonos en qué dice su velocidad eyaculatoria de su modo de relacionarse. ¿Cómo de rápido se va del contacto? ¿De qué se va? ¿Qué evita? ¿Qué pasa si permanece?¿Y aquí, en la relación terapéutica, cómo es esto de descargar e irse?

¿Y la anorgasmia? La palabra “orgasmo” opino que necesita de nuevas conceptualizaciones y revisiones, en la formación en FES, dedico un buen tiempo a resignificarlo para hacerlo accesible a la experiencia. Pensemos la anorgasmia como un patrón de afán de control (aunque no unicamente). Allí se queda, atenta a lo que sucede o no sucede. Controlando si viene o no viene. ¿Qué le dice esto sobre su modo de vincularse? También en la disfunción eréctil se juega algo del orden del control: ahora se empina, ahora no, ahora sí…Agotador. Y mientras uno y la otra están atentos a las disfunciones de su pene y orgasmo, se ausentan del contacto entre ellos que es lo verdaderamente importante. Me pregunto ¿qué se estarán diciendo mutuamente a través de la grieta de la disfunción?. ¿Nuestros supuestos pacientes se dan cuenta de cómo pasan del nosotros a sólo yo con mi miembro o mi orgasmo?

Respecto a la disfunción eréctil: ¿por qué el coito tiene que ser de una sola forma? La de un pene siempre erguido. Tremenda nuestra sexualidad patriarcal, cuyo mandato falocrático puede resumirse en: erección, penetración y eyaculación. Y todo ello

…promoviendo variadas disfunciones afectivas y sexuales, ya hemos nombrado algunas, agreguemos otras: miedo a la intimidad, desensibilización, relaciones destructivas y sexualmente agresivas, conflictos entre recato y promiscuidad, sexo sin calidez, adicción a la pornografía, prostitución y abusos sexuales a mujeres, niños y niñas. Formas de violentar (o de evitar, como veremos en la pornografía) el contacto con el otro, de por sí difícil. (Susana Veilati, Dosier Esencias florales de California ETFI)

Sobre este último punto, es esperanzadora la detenida y sensual visión del Tantra.

Frederic Leighton. El Pescador y la Sirena. 1856-1858

Frederic Leighton. El Pescador y la Sirena. 1856-1858

¿Y las esencias?

No me pronuncio aquí sobre esencias florales para disfunción sexual. Lo hago en los cursos de materia floral, en particular en las de FES (California). Allí dedico horas a entrar en las esencias relativas a la sexualidad y en las rutas de intervención con pacientes. Pero sí una apostilla respecto a la formulación: ya hemos visto que no se trata de formular para lo que tiene lugar en los genitales o en el cuarto; sino que, la disfunción sexual, es la dificultad para construir intimidad, cercanía, es una evitación del contacto, y esto es algo muy personal. ¿Cómo es esto en cada paciente? Ya lo decía Bach, observa cómo vive su vida el paciente, no su enfermedad, y encontrarás la fórmula. Mi consejo es que no busques recetas. No funcionan y te distraen de la causa: su modelo de relación.

Soy consciente de que en este escrito no trato lo difícil que le resulta a los consultantes abordar estos temas, experimentan vergüenza, temor a ser criticados, juzgados, miedo, culpa, y tristeza. Esto es importante se traduzca, también, a esencias florales. 

Gracias por tu amable lectura.

Susana Veilati. Terapeuta Floral Integrativa

Nota: Las personas familiarizadas con los desarrollos de las corrientes relacional y fenomenológica, tanto en el psicoanálisis como en las restantes terapias humanistas, reconocerán esta influencia en lo aquí escrito. En particular, en el énfasis que pongo en traer lo que se juega en la «disfunción» al presente de la relación terapéutica.