17 Feb 2021

Terapia Floral, sociedad e individuación. CERATO, WALNUT y CENTAURY

Terapia floral, sociedad e individuación.

Bach asignaba gran importancia a la influencia del entorno. El terapeuta “…debe reconocer en el enfermo que su dolencia se debe exclusivamente a la pérdida de expresión espiritual que sigue al colapso de su divina misión, provocada por los pensamientos e influencias del entorno”. Así es que habremos de “liberarnos de las influencias mundanas (…) transformándonos en nuestros propios amos, timoneando nuestro barco a través de los tormentosos mares de la vida…”.

Entiendo que es posible facilitar en el paciente la construcción de su autonomía y de un discurso personal que lo distinga, con una constante reflexión que le permita diferenciarse del efecto de (1) las instituciones: familia, escuela, matrimonio; (2) la ideología y discursos de poder: políticos, religiosos, económicos; y (3) de la propaganda: moda y publicidad.

Indigestión

Nacemos en el cruce de un campo biológico y genético determinado, una organización social patriarcal, un sistema capitalista, una forma de gobierno demócrata, una doctrina teológica monoteísta, una ciencia sistemática, racional y objetiva. Esto tiene vastísimas consecuencias en uno y en nuestros pacientes. Pensemos en lo que traga sin masticar, digerir ni asimilar; y consideremos la enormidad de lo que recibimos y traspasamos bajo la influencia de todo ello.

La individuación
Lo anterior abre a una pregunta: ¿Y con esto, es posible la individuación? Opino que sí, aunque hay límites.
¿Cómo?
Animando a una posición crítica.
Esto no quiere decir especificar qué debe ser criticado, tal cosa haría un terapeuta con núcleos VERVAIN sin elaborar. Contribuir a una posición crítica, es desvelar cómo se generan en el paciente aquellos significados y verdades bajo cuyo yugo o beneficios vive. Verdades que cree auténticas y pensadas por sí mismo, pero que no son más que lecturas de los textos ideológicos producidos por nuestra sociedad y transmitidos de generación en generación.
Las esencias florales
Pienso en esencias florales que describen distintos modos de no diferenciarnos. Menciono 3, sabiendo que me dejo en el tintero otras tantas.

CERATO, que en su versión defectuosa representa el descentramiento de sí a favor del “copio y pego” de la moda, la publicidad y lo institucionalmente correcto; el consumo trivial de distintas ideologías; y el saber entendido como la repetición de lo que otros dicen. La consecuencia es la ignorancia de sí, y la salida es saber de sí mismo. “Sabiduría” es la virtud que desarrolla esta flor, escribe Bach.

WALNUT queda atrapado en la dificultad para pensar, decir o hacer sino lo que su grupo de pertenencia filtra como deseable. Dice Bach que «…en raras ocasiones se ven tentados a dejarse desviar de sus propias ideas, objetivos y trabajo…». Es el “te sigo”, en particular en los momentos de cambio que es cuando aparece el miedo. Justo ahí, se pega al entusiasmo, las convicciones o la firmeza del otro. Se defiende de su miedo, pero la consecuencia es un oscurecimiento de la propia voluntad que yerra el blanco dirigiéndose hacia la satisfacción del deseo y la necesidad del otro. La salida es la diferenciación.

CENTAURY, otra yodeidad desdibujada, nos habla de la sobrevaloración de lo del otro junto al descuido de lo propio. Combinación que resulta en una sospechosa docilidad que acaba en servilismo, vale decir, en infelicidad. Dice Bach: «…excesivamente ansiosas de servir a los demás. Este deseo crece tanto en ellos que se convierten más en sirvientes…» Se encuadran aquí muchas de las peores formas de sometimiento a los modos de explotación de nuestra sociedad: violencia infantil y de género, abuso laboral, discriminación, por mencionar unos pocos. Es la sumisión sin salida, y la salida es la insumisión. Como si hubiera que invitarlos a cursar la adolescencia, una asignatura pendiente aún en estas vidas.

Gracias por tu amable lectura.