Bach habla de las verdaderas causas de la enfermedad física. Señala hacia 38 estados emocionales observables y las esencias que tratan dichos estados afectivos. Pero sabemos que estos 38 estados afectivos, causa de síntomas físicos y conductas no funcionales, son también consecuencia de otras causas: conflictos y traumas relacionales, fundamentalmente. Formular para lo que podríamos llamar las causas de “la verdadera causa de la enfermedad” (Bach, en Cúrese a Ud. mismo”) es siempre apasionante. Pongamos un ejemplo: la experiencia Rock Rose, del 1º grupo para el temor.

Rock Rose

Este intenso miedo causa un florido repertorio de respuestas emocionales y físicas de detención o movilización: el corazón se dispara a toda velocidad, hiperventilación, las manos o la entrepierna mojándose con sudor o evacuaciones, la garganta anudándose, súbita inmovilización y temblor en el cuerpo. Todas reacciones que notamos en el pánico escénico. La paralización o la huida será lo que venga a continuación

¿Cómo ha llegado esta persona a constituir tal miedo?

Veamos algunas -no todas- de las causas del estado emocional Rock Rose. Imaginemos, por un instante, tal cuerpo adulto así estremecido y sacudido, incapaz su dueño de darse apoyo a sí mismo, de calmarse, cobijarse, de respirar y serenarse. Imagina el niñito o niñita de ese adulto, con seguridad fue expuesto al mundo prematuramente, sin recursos ni sostén. Sin el consuelo (apoyo emocional) ni el abrazo (contención física y emocional) de sus primeros cuidadores en los momentos de exposición al miedo infantil. Un niño que no fue acompañado sino abandonado, descuidado o atrapado intrusivamente. Pensemos la función madre no habiéndose podido realizar en consuelo, apoyo o abrazo al niño que, ahora, es nuestro paciente adulto con pánico a hablar en público e incontinencia urinaria.

Continuemos imaginando, quizá a lo largo de su gestación la madre experimentó estados Rock Rose y Star of Bethlehem. Una etapa pre-natal sucediendo en un entorno de lucha por algo tan básico como la supervivencia: guerra, hambre, migración, maltrato físico, grandes pérdidas. Difícil sostener a un niño cuando apenas pueden sostenerse los padres.

Así es que cuando aparece en el relato el último de los 12 curadores, Rock Rose, conviene explorar -y colocar esencias florales en- las primeras relaciones, observando:

  1. Las sufrientes pre-natalidades de tipo Star of Bethlehem, Sweet Chestnut, Evening Primrose, Echinacea y Chaparral.
  2. Lo que vino después de nacer: ¿se transformó algo de todo ese descuido en apego seguro? ¿Tuvo el cuidado infantil suficiente? ¿Se lo acompañó en el sentimiento, o sus figuras significativas se mantuvieron a distancia, a saber: padres y madres Wild Rose, Mustard, Water Violet, Mimulo, Rock Water, etc.?
    3. Quizá continuó su historia siendo intrusado, invadido, mordido, devaluado verbal o gestualmente, característico de los cuidadores Willow, Crab Apple, Vine, Chicory, Beech, Vervain, Rock Water, Holly, todas ellas agravadas.
Las consecuencias de todo ello

Hoy me interesa detenerme en una consecuencia emparentada con el miedo y muy presente en lo que se juega en el pánico escénico Rock Rose: la temida exposición a la mirada del otro. Mirada que, “seguro”, será tan demoledora como la antaño recibida, y que nuestro paciente acabó incorporando como propia configurando una forma de mirarse a sí mismo tan devaluadora como aquellas y con la certeza de que el otro así lo mirará.

Me refiero a la vergüenza. 

El pánico escénico narra una historia

La verguenza se observa nítidamente en los episodios de pánico escénico que son una mezcla del miedo Rock Rose que afirma “Estoy en peligro”, y de la insegurizante vergüenza Larch que dice “Trágame tierra porque soy inadecuado, decepcionante, inepto, fallido…”. Se trata de alguien que renuncia a expresarse, mostrarse y manifestar lo propio, lo empuja hacia dentro; y lo que estaba destinado a ser dicho y llegar al otro, deja de existir dramáticamente. Irrumpe la no comunicación, el aislamiento y la profunda soledad.

Tal dificultad para regular las emociones y la mente es un legado. Sugiere una infancia en la que las experiencias se fueron organizando alrededor de un sentimiento de sí mismo de como sin valor, de bueno para nada, quedándose el niño, adolescente y luego adulto, completamente sólo[1]También Crab Apple remite a la vergüenza, aunque localizada en el cuerpo y que dice “Soy fea, horrible, sucia, asquerosa, gorda…” Pero hoy no me detengo en cuando lo menospreciado … Continue reading

La vergüenza sucede en relación, se origina a partir de la vivencia de vulnerabilidad de uno en presencia de los otros. Tierna fragilidad que no fue recogida sino mal mirada, aplastada y humillada. Hoy, ante un público, será anticipada como un juicio crítico maligno que nuevamente está sucediendo. Es devastador. Enceguece a la persona hasta dejarla en blanco, tartamudeando o paralizada y deseando desaparecer de escena. Tiene lugar una suerte de regresión a las experiencias vergonzantes sufridas en su infancia: la no-valoración, el sin consuelo posible y un sentirse completamente sólo. El sentimiento de soledad es intenso en la vergüenza, el descuido, el abandono y la falta de consuelo padecidos acaban a menudo en la formación de la vergüenza (“Algo malo tengo” “No soy digna de amor” “Soy defectuosa”). Convengamos, en el pánico escénico confluyen 4 crisis: de miedo, de soledad[2] lee aquí sobre el ataque de soledad en el pánico: https://escuelaterapiafloral.com/el-trastorno-de-panico/ , de auto devaluación y de vergüenza. En este escrito hablo de esencias de Bach, pero te sugiero la Pink Monkey Flower de FES como específica para la tortura de la vergüenza. En este link encuentras todo lo escrito sobre esta esencia

La valoración y la confianza en los recursos propios del niño y la niña, son imprescindibles para construir apoyo, buen apego, identidad, estructura, un self dinamizado, sub-personalidades sostenedoras, fondo del que emerjan figuras o ámbitos relacionales funcionales…como tu quieras llamar al auto sostén. En la TFI decimos “La valoración y la confianza necesarias para habitar los 7 estados de la curación bachianos: Paz-Esperanza-Alegría- Fe-Certeza-Sabiduría y Amor, en la propia vida y en la que co-construimos junto a otros.

Por último, soy consciente de que no estoy mencionando a otras 2 importantes esencias que se juegan en el pánico: Sweet Chestnut (soledad abismal); y Cherry Plum (miedo al derrumbe). Mi idea no es pasar una fórmula para el pánico en escena, una dolencia que bien puede ameritar un tratamiento interdisciplinar o derivación a psiquiatría, sino llevar tu atención a las matrices que posibilitaron su constitución para que estés en condiciones de efectuar una correcta formulación que acompañe a cualquiera sea su abordaje, colaborativo o convencional.

Susana Veilati. Terapeuta Floral Integrativa

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Referencias

Referencias
1 También Crab Apple remite a la vergüenza, aunque localizada en el cuerpo y que dice “Soy fea, horrible, sucia, asquerosa, gorda…” Pero hoy no me detengo en cuando lo menospreciado y menospreciable se sitúa en el cuerpo, sino en el ánimo, entendiendo que esta división ánimo/cuerpo es arbitraria pero necesaria a la hora de diferenciar estas dos esencias.
2 lee aquí sobre el ataque de soledad en el pánico: https://escuelaterapiafloral.com/el-trastorno-de-panico/