Mustard
18 Nov 2019

MUSTARD: el temible «Black dog»

 

Antes de la palabra

Bach coloca a esta esencia en el grupo de la «Falta de interés por las presentes circunstancias», es la más triste de todas las esencias de este tercer apartado floral. Merecería estar junto a Sweet Chestnut en el dramático 6º grupo «Para el desaliento o la desesperación».  Sí, ambos estados emocionales se rozan, pero si el sufrimiento Sweet Chestnut tiene una causa nombrable, en Mustard lo perdido se remonta a épocas preverbales. Tanto es así que el ser humano afectado por este estado no puede poner en palabras lo que le aflige (en ese sentido es similar a Aspen, otro con gran dificultad para nombrar lo que teme).

No obstante, la persona triste aquejada de sentimientos Mustard los designa con metáforas que remiten a la sensación, al cuerpo, a lo que se percibe con los sentidos: nube negra, fría nube, agujero negro, niebla gris… Justo es este punto el que confirma que la pérdida sufrida -de clima emocional amoroso- sucedió siendo niño, cuando aun era un cuerpo tierno, sin una mente verbal lo suficientemente desarrollada y capaz de asignar sentidos. La psicología evolutiva explica bien esta evolución hacia la palabra.

Sinapsis arvensis

Sinapsis arvensis

Dice Bach que Mustard es «Para quienes están expuestos a temporadas de tristeza o aun desesperación, como si los cubriera una fría nube oscura que les ocultase la luz y la alegría de vivir. No se puede encontrar una razón o explicación para estos ataques. En estas condiciones es casi imposible mostrarse feliz o alegre.»

Cuando se desea morir

Winston Churchill (1874-1965), aquejado desde su juventud de trastorno bipolar, la llamaba «Black Dog», perro negro. Uno rabioso, que muerde, que asusta y deja impotente. La expresión no es suya, la tomó prestada de tantos que antes también encontraron en esta metáfora una buena síntesis de ese doloroso sentir que el estratega inglés describía así:

«Churchill con camisa de fuerza»
Escultura promovida por Rethink, organización que
llama la atención sobre el estigma que
acompaña a las personas con trastornos mentales

«No me gusta estar de pie junto al borde de una plataforma cuando un tren está pasando a toda velocidad. Me gusta estar a distancia, y si es posible, con una valla entre el tren y yo. Tampoco me gusta estar en un barco y mirar hacia abajo el agua. Bastaría un segundo para acabar con todo, unas cuantas gotas de desesperación.»