18 Nov 2019

BABY BLUE EYES: un cierto tipo de herida paterna

La traducción de Baby Blue Eyes es bebé de ojos azules. El nombre ya señala hacia la relación de esta esencia con la más temprana edad. Dicen Kaminski y Katz que “…trata las heridas que hayamos sufrido en la infancia en relación con el padre.» De esta herida conocemos el efecto, con frecuencia llevan a desarrollar «una actitud cínica de desconfianza ante la vida”.

Hablamos de la dolorosa experiencia de un padre incompetente, tóxico, abusador o agresivo. Un padre que ha perdido su lugar de padre dejando una herida abierta que resuma desazón, hostilidad, amargura y rebeldía.

«Para la dureza del alma», agregan sus elaboradores. Sí, dureza de corazón, un corazón defendido, resentido, siempre cerrado por el miedo (que no reconoce para no sentir su vulnerabilidad) a que del otro venga algo que lo dañe o le reste. Miedo que para no experimentarse es evitado y transformado en hostilidad. Y resaltan, además, que es para «el sentimiento de falta de fe…»cuando duele, claro; cuando la fe se denigra, minusvalora, desprecia. Sí, la fe, que es confianza, comienza a construirse en el marco de la relación con las figuras parentales.

Un ejemplo

¿Cómo es posible que no me quiera? Así acaba este fragmento del video que os dejo a continuación: breve y conmovedora muestra de un estado Baby Blue Eyes.

Imagen: Nemophila Menziesii, Baby Blue Eyes