24 Jun 2021

Lo que afecta a la formulación floral

Difícil es darse cuenta
La dificultad de darse cuenta de lo que en verdad se está sintiendo es el difícil estado del ser con el que más topo en consulta.
Tristeza disfrazada de ira, ira camuflada bajo la tristeza o tras el miedo, vergüenza que es miedo, culpa que es ira, duda que es una racionalización del miedo, dolores físicos que esconden ira, despiste que es trauma, impaciencia que es miedo… paro aquí. Nada es lo que parece. Lo que el paciente dice sentir, en realidad es otra cosa.
Honestamente esto no es ninguna novedad. Freud ya hablaba del inconsciente, del lapsus, del sueño, de las defensas, y todos los que expandieron o reformularon su trabajo están de acuerdo en este punto. De hecho, cada una de las psicoterapias son nuevas propuestas para comprender y acceder a lo q no se ve, a lo ensombrecido, a lo hecho carne: Jung, Reich, Perls, Assagioli, Ferenczi, Rank…
¿Y esto cómo afecta a la formulación floral?
De lleno. Si formulo solo para lo que dice y omito entrar en lo que evita, estoy haciendo una formulación para sus síntomas, lo que es imprescindible, pero no lo creo suficiente para la transformación de la repetición.
La cuestión es hacer contacto con lo que no se ve. Esto requiere un training específico, largo, comprometido con ese tipo de búsqueda, encuentro y formulación. Porque, además de dar la esencia floral que se revela en lo evitado, será preciso saber qué hacer con eso que estaba oculto y se destraba, destapa, emerge, actualiza o insiste justo delante de nuestros ojos en el acto de la consulta.
Y el training necesario para formular e intervenir de este modo no es otro que el que proponen las terapias humanistas: formación teórica y práctica; proceso terapéutico personal (con un terapeuta, no es suficiente el auto tratamiento); y supervisión de nuestra actividad profesional.
Claro que esto se aleja de la simplicidad propuesta por Bach, pero me reitero en lo que escribí hace años y dio origen a la Terapia Floral Integrativa:

«𝘭𝘢𝘴 𝘦𝘴𝘦𝘯𝘤𝘪𝘢𝘴 𝘧𝘭𝘰𝘳𝘢𝘭𝘦𝘴 𝘴𝘰𝘯 𝘴𝘪𝘮𝘱𝘭𝘦𝘴 𝘱𝘦𝘳𝘰 𝘦𝘭 𝘱𝘢𝘤𝘪𝘦𝘯𝘵𝘦 𝘺 𝘦𝘭 𝘵𝘦𝘳𝘢𝘱𝘦𝘶𝘵𝘢 𝘯𝘰 𝘭𝘰 𝘴𝘰𝘯»