9 Nov 2020

Los mecanismos de defensa en la consulta floral integrativa

Los mecanismos de defensas son puntos ciegos en los que no me veo ni veo al otro. Útiles en algunas circunstancias, pero innecesarios cuando devienen en oscurecimientos de la conciencia.

¿De qué me defiendo? de lo intolerable, de lo que duele.

¿Para qué? Para no sufrir, o bien, para mantener una imagen idealizada de mí.

¿Y qué sucede con lo insufrible? Lo convierto en otra cosa.

¿En qué? En trastornos del cuerpo (retroflexión), en alteraciones del pensamiento (racionalización, las explicaciones lógicas de sentimientos, pensamientos o conductas, las justificaciones). O lo expulso (proyección), o lo incorporo sin pasarlo por mi propia elaboración (introyección). Hay otros mecanismos, pero menciono estos aquí.

Qué pasa allí

En determinados momentos algo viene a suplir la toma de contacto con lo que hay, con el dato del aquí y ahora. En vez de estar en el proceso de aceptar e incorporar lo que se va dando para encontrar allí la fuerza y proseguir hacia el contacto final con lo que hay en el presente, justo en ese lugar, introducimos una defensa.

Se trata de una forma rígida de operar con las excitaciones (el cotidiano), con lo nuevo del ahora. En tales comportamientos “algo no funciona” o “no tiene sentido”. Hay algo que no expresa un sentido de totalidad sino de disociación. Como si fuéramos atravesados, no sólo por la nueva excitación, por el presente siempre novedoso, sino por “otro agente”: lo pasado, lo pretérito, la huella de lo antiguo que se actualiza, una rigidez, una “fijación”. En este sentido podemos decir que lo que describe cada una de las 38 esencias florales, son 38 modos rígidos de operar con lo que hay (aunque esta afirmación he de revisarla).

Dos importantes aclaraciones
  1. No se trata de decir o descubrir cuál es la causa de esa defensa. “Hacerlo implicaría, primero, mapear las infinitas variables involucradas, lo que, por ser imposible, podría propiciar adhesiones incondicionales a explicaciones arbitrarias”[1]. No se pueden aclarar totalmente a partir de un cierto origen, son fenómenos del campo de la relación. Y aparecen a lo largo del encuentro terapéutico.  Más abajo os dejo un ejemplo.
  2. No es que cada mecanismo se destrabe con una u otra esencia floral, al estilo “No ves tu sombra, toma Agrimony, Black eyed Susan, Fucchia u otra ”. No, cada indicador floral tiene su propio punto ciego, su modo de no ver lo ensombrecido, vale decir, sus particulares estilos defensivos. Y esto es lo que hace tan interesante esta asociación entre mecanismos de defensa y materia floral para el trabajo clínico en consulta.
AGRIMONY

Uno de los mecanismos presentes en este indicador floral es la deflexión[2]. Advertimos este mecanismo cuando Agrimony topa con algo que la intranquiliza porque la conecta con una necesidad, sensaciones o emociones que la incomodan. Observamos que desvía la atención hacia otra dirección (tal es la característica de la deflexión), por ejemplo: cambia de tema -consciente o inconscientemente-, enciende un cigarrillo, toma una copa, cuenta un chiste o se ríe estereotipadamente. Consigue alejarse de la experiencia de sí perturbadora, y evita lo que la pone en peligro esquivando su tensión (angustia) de varios modos: anestesiándose, enfriando los ánimos calientes o entibiando los fríos.  Reacciona con emociones superficiales a muchos eventos de su vida, de algún modo se siente incapaz de expresar sus sentimientos más profundos y auténticos.

Esto puede resultar un alivio o muy gracioso para el otro, pero así Agrimony pierde presencia, centramiento, conciencia de sí misma, del otro, y de lo que sucede en el campo de la relación.

A los terapeutas nos interesa
  1. Aprender a ver este mecanismo de defensa de su angustia en el acto.
  2. Desarticular esta evitación que también pone en juego en terapia.
  3. Que se dé cuenta de que se está manipulando a sí misma.
  4. Recoger el cómo lo hace, volviendo unos instantes hacia atrás y ver qué sentía realmente allí antes de deflectar hacia otro lugar.
  5. ¿Qué sucede allí? ¿Qué es lo evitado? ¿Tristeza, miedo, ira?
  6. Y si se permite conectar con su auténtico sentir, ¿qué necesita? ¿Nos lo puede compartir ? ¿Lo puede pedir?
  7. ¿Con quiénes más le sucede? ¿En cuáles otros contextos aplica esta misma auto manipulación?
  8. Y una vez conseguida esta auténtica reconexión: ¿cómo se siente? ¿Qué le facilita? Una inestimable presencia, con toda seguridad.

Gracias por tu atenta lectura.

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[1] Fenomenología y Terapia Gestalt. Marcos José Muller-Granzotto. Ed. Cuatro Vientos

[2] Para no extenderme hablo de la Deflexión, pero hay dos más que interesa observar en Agrimony : CONFLUENCIA: no pone límites entre el yo y los demás. Se adapta al deseo, la necesidad, a las ideas del otro en vez de defender lo propio. INTROYECCIÓN: «sé una niña buena, mona, graciosa, simpática, agradable…»