15 Nov 2021

La atmósfera en la consulta

La atmósfera nombrada

La atmósfera (1) es el ambiente, el “aire” que nos impregna en cada momento del encuentro con el paciente y que juntos co-creamos. Solemos experimentarla como olas de sensaciones y sentimientos que aparecen, se mueven, desaparecen o permanecen. Albergan un sufrimiento, algo mórbido que puede, o no, ser descifrado. A veces la desentrañamos, la podemos nombrar: hay una atmósfera “de miedo”, “de tristeza”, “de ira”, “vergüenza” o “alegría”. Es “fría”, “cálida”“espesa” “densa” “angustiosa”, “tierna” o “enjuiciadora”.

La atmósfera indescifrable
Pero otras veces, la atmósfera lo niebla todo y nada hace figura ni sentido, nos sentimos perdid@s. Son las atmósferas muy, muy complejas, indescifrables e inquietantes, una se siente en algún tipo de riesgo. Algo tiembla aquí. Sólo después del encuentro, cuando se disipa la impregnación, es que nos damos cuenta de qué se trataba esa atmósfera y la identificamos: Ah, era un campo “de frustración”, “desesperanza”, «intolerancia» o “desesperación” (hay tantas atmósferas como esencias florales).
La indescifrabilidad de la atmósfera sucede cuando el terapeuta se ha sentido confusamente involucrado: eso que ahora tiene lugar con el consultante lo toca de un modo personal “me quedé pegada” «me invadió» «me nubló».
La terapia personal y la supervisión (co-visión, revisión de los casos) son buenos espacios para elaborar esa dificultad en la relación que, siendo del paciente, colapsa con la propia y crea un campo enrarecido.

La atmósfera es la relación; y si la relación es lo que sana, será necesario un “corazón pensante” en buen estado para aportar claridad en la bruma. Eso, o el aire se hará irrespirable y uno de los dos dejará la relación, generalmente el paciente.

Susana Veilati

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Nota al pie: (1) La primera vez que escuché esta palabra asociada a la consulta fue a Carmen Vazquez Bandín, probablemente citando al gestáltico Francesetti que, a su vez, lo toma del fenomenólogo Gernot Böhme. Bohme, introduce el concepto de atmósfera que define como: “El experimentar atmosférico de la presencia es el fenómeno básico de la percepción”. (…) establece que lo primero que percibimos son atmósferas; las atmósferas son anteriores a la percepción del propio yo, anteriores a la división sujeto-objeto. Las atmósferas son el fenómeno original de la percepción. Podemos decir que es el principio, en el sentido de fundamento y condición de posibilidad de la percepción. Cuando nada era apareció la atmósfera. El yo, el sujeto y el objeto son construcciones posteriores; se pueden pensar como el final de un largo proceso creador por debajo de la franja de la consciencia.» (https://gestaltnet.net/gestaltoteca/documentos/articulos/extasis-aparecer-estetica-terapia-gestalt)

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