26 Jul 2018

Terapia Floral Integrativa: más allá de la formulación floral

¿Cuánto tiempo más nos vamos a demorar los Terapeutas Florales en pasar del aprendizaje de la destreza en la formulación, al desarrollo de la habilidad para provocar una experiencia transformadora en cada una de las consultas? 

Claro que nos interesa formular apropiadamente esencias florales, afinar la mirada, pero también -y en esto llevo 25 años comprometida- saber qué hacer con lo que nos trae el paciente: cómo intervenir en caso de miedo, tristeza, ira, pesadillas, vergüenza, trauma, traición, duelo o culpa.
Siempre me ha parecido insuficiente ser una hábil formuladora floral. Escucho, distingo, jerarquizo, formulo… mientras tengo allí, delante de mi, a un ser desesperado, en duda, en pánico, abusado, iracundo, celoso, partido en trozos, que me mira pidiendo auxilio inmediato. No, no es suficiente para mí el “tome usted está fórmula 4 gotas 4 veces al día”. No tengo alma de boticaria.
Demos un paso más, que el paciente salga de nuestra consulta sorprendido, descubierto, entusiasmado con su proceso, deseando volver a este espacio revelador, con una mayor comprensión de lo que allí sucede, clarificado o sabiamente consciente de su ignorancia, con conciencia de su necesidad, y con recursos muy concretos que le ayuden a introducir una novedad en su habitual y desgastado repertorio de más de lo mismo.
Y con una fórmula de flores, sí, que ancle lo visto, que ilumine aún más la conciencia de lo tratado y que despeje el camino para el próximo y prometedor nuevo encuentro con su Alma y con la mía. 

Para ti, querid@ paciente. Susana Veilati