23 Abr 2021

OAK, una infancia rota

Adiós a la inocencia
En la historia de OAK, a menudo observamos una suplantación de roles en su sistema familiar. Uno de los hijos, el futuro OAK, normalmente el primogénito, es elegido para realizar “tareas de adulto” que no corresponden a su corta edad. Labores vinculadas al cuidado de los cuerpos de la familia: atender a los hermanos menores, cocinar, trabajar para ganar dinero, ser depositario de secretos y confidencias cuando no cónyuge sustituto, o hijo designado responsable de la familia a partir de la muerte del padre o la madre.
Oak, puede sentirse especial, preferido, incluso orgulloso por ello, a veces lo considera una muestra de confianza por la que hay que sentir agradecimiento. Pero semejante carga es un brutal aplastamiento de la inocencia infantil, y un atropello a los frágiles límites de los niños.
Consecuencias
Esto tendrá difíciles consecuencias en la vida adulta. Se me ocurren dos comunes de este indicador floral:
1. El descuido de su propio cuerpo que OAK tratará como un bien de uso, exponiéndolo a constante depreciación por desgaste, roturas y deterioros varios.
2. El amor entendido como algo que se gana, se demuestra y se conserva trabajando. Un hacer como modo de amar.
Bueno es llevar la atención del siempre dispuesto, laborioso y productivo Oak hacia este olvido de sí, y a su dificultad para amar construyendo intimidad.
Se trata de un trabajo lento, Bach inscribe a esta esencia en el sub-grupo de las cronicidades (los 7 ayudantes) y, ya lo sabemos, estas comienzan a cocerse temprano en la vida.
Gracias por tu amable lectura.
Susana Veilati