El infortunio
De pronto, paciente y terapeuta, topan con algo nuevo para ambos: el infortunio. En ese momento, entre paciente y terapeuta, aparece una atmósfera desesperada (Sweet Chestnut) y se aproxima la formación del trauma (Rescue Remedy). ¿Con cuáles recursos contamos los Terapeutas Florales Integrativos, además de con las imprescindibles esencias florales?
Los recursos.
Este no es un tiempo de explorar, indagar ni asignar sentido sino de contener. Contener es una disposición psíquica extraordinariamente sutil. Es estar aun más disponibles sin desensibilizarnos ante el extremo dolor. Hablo de una fusión con el paciente, momentánea, que acoge lo pasado y espera lo próximo mientras hacemos silencio para escuchar todo lo que necesite compartir.
Cultivamos un genuino interés: ¿Cómo estás ahora?. Facilitamos: Déjate sentir esto que estás diciendo. Llevamos la atención hacia: ¿Observa qué se abre a continuación? ¿Qué necesitas justo ahora que dependa de ti?.
Y esto manteniendo nuestra calma interna y apoyo incondicional para así evitar un sufrimiento aún mayor, el de su soledad aterrorizada. Recordemos que la desgracia se convierte en trauma, sí, pero fundamentalmente por la soledad de quien lo sufre.
La oportunidad habita en lo sencillo.
El encuentro con lo ominoso, lo inesperado, lo contingente, es un vérnosla con la pérdida, pero también una buena oportunidad para que el paciente se percate de que no está solo, estamos juntos, brindándole el terapeuta apoyos muy sencillos pero sostenedores que necesita justo ahora, que calman y construyen la confianza ¿Cuál? Aquella que dice “me estoy sosteniendo en este infortunio con conciencia de cómo estoy, de lo que necesito y en compañía”.
Esto es trabajar en consulta en la misma dirección que trabaja una esencia floral, en este caso Sweet Chestnut y Recue Remedy. Lo aprendemos en la Formación TFI.
Ilustración de portada: El triunfo de la muerte, Pieter Brueghel el Viejo (1562)






