27 Abr 2020

SALIDA DE LA CUARENTENA: la transición y sus miedos.

Dejamos una incertidumbre para ir hacia otra

Vamos hacia fuera después de larga espera dentro. Algunos pacientes retomaron su puesto de trabajo el lunes pasado. Otros calculan que en un par de semanas más. Hay distintas formas de encarar la salida.

“Quiero volver a la normalidad”. ¿Pero cuál será esa normalidad? Sobre este río ha caído un diluvio, ya no es el mismo. No hay respuesta para esta pregunta. No la quieras ¡ya! porque te sentirás impotente. Date tiempo para ir descubriéndola.

Pienso en mi consulta

Otros no quieren volver, están bien así, pero se sienten culpables por sentir que no quieren. Adaptarte a la salida lleva tiempo. No te exijas tener ganas de volver, de enchufarte, de trabajar, de salir… Reubícate gradualmente sintiendo lo que va viniendo de dentro y de fuera. Es el tiempo de la reubicación. Surgen nuevas incertidumbres y miedos, date permiso para sentirlos. Es normal.

A otros no les importa nada porque están hartos del encierro, enfadados de hartura. Están muy solos o mal acompañados. Da igual lo que haya afuera «Prefiero el virus a mis hijos adolescentes» me comentó una paciente que escuchó decir esto a su hermana respecto a sus sobrinos de 15 y 17 años. La violencia ha crecido en las casas violentas. Lo que estaba mal ha empeorado. Aunque mi experiencia en consulta sea la de una mejora substancial de los vínculos de los pacientes, sea con su entorno real, el virtual y consigo mismos.

Transcribo algunas notas de las 10 últimos días de consulta.

La transición y sus preguntas
  • ¿Habrá trabajo? ¿Habrá mayor stress? ¿Me pagarán lo que me deben? ¿Podrán?
  • “Lo que yo hacía ya no funciona. ¿Qué hago para sobrevivir?” Aparecen en consulta, con fuerza, las reconversiones de actividad. Algunos tienen respuestas, otros no. Hay tanto miedo como sentimientos de «Una nueva oportunidad» «Quizá este sea el momento de cambiar. Ahora o nunca»
  • Llaman mi atención algunas personas y sus pocas ganas de dejar “la cueva”, “el nido”, el vientre de la propia casa, la mudanza de domicilio con regreso al propio, el cambio de compañeros de cuarentena. «¿Quiero pasar de estar acompañado a estar solo con todo lo que se viene?». ¿Qué viene?
  • Arranca en la clínica floral el abordaje de la nueva amenaza que ciernen los pacientes sobre su cabeza: ¿Cómo será allá fuera? ¿Cómo me cuido? ¿Y si recaemos? ¿Estarán las condiciones sanitarias en la empresa preparadas para mi vuelta?
  • ¿Cómo hacer en el parque con los niños? ¿Y con mis hijos adolescentes? yo no podré controlarlos.
  • ¿Podré ver a mis amigos? ¿Abrazar a mi familia? ¿Quién se hará cargo de los niños para yo ir al trabajo?
  • ¿Y el duelo por la muerte de mi madre? Lloraba una paciente “Se murió sola, y la cremaron en Jaén. Cuando me den sus cenizas se me va a venir encima todo el dolor, otra vez.
El valor de lo aprendido

Monjes en Bangkok. Saliendo de la cuarentena protegidos con máscaras de plástico. Foto: @nytimes en Instagram

Hacen figura las preguntas por todo lo aprendido y por su permanencia después de la salida:

  • ¿Continuaré con este espacio que me he abierto para entenderme más?
  • ¿Seguiremos en casa con la recuperación de la familia: desayunar, comer y cenar juntos?. ¿Permaneceré estando en presencia, dándome tiempo para descubrir los matices de cada relación?
  • ¿Cuándo salga continuaré haciéndome tiempo y lugar para cada situación como ahora, o volveré a correr sin hacer una vida consciente?

No sabíamos lo que era la entrada en el confinamiento, no sabemos cómo será lo que espera fuera. No hay modo de saberlo.

¿Qué hacer entonces?
Flores de Bach Mimulus

Mímulo, Flor de Bach

Ahora toca la transición. Por ahora, salir a pasear dentro de una semana, por vez primera en 45 días tendremos permiso. Observarte en las dificultades para cambiar este confinamiento por vaya a saber qué. Dejar que sucedan los miedos, permitirse experimentarlos. Toca acostumbrarse a una nueva incertidumbre.

Estar en ese no saber sin ahogarte en el mar de la incertidumbre pide un salvavidas. Los terapeutas florales tenemos a WALNUT (que continúa) y MIMULO (que nunca desapareció de la fórmula). Te recomiendo pruebes estas flores para estos nuevos momentos.