20 Dic 2021

Trauma relacional. La calidad del apoyo.

Curan las esencias florales y la relación terapéutica.

Trauma y Trauma relacional.

Trauma es disociación de mente y cuerpo. El cuerpo permanece sufriendo y la mente parte hacia otro espacio para constituir algún tipo de defensa ante el dolor. El trauma, como sabemos, es promovido por cosa, fenómeno, muerte, publicidad, propaganda, instituciones o personas. El trauma relacional (Bromberg, 2009) se construye en relación. Día tras día padeciendo descuido, maltrato o ambos: mandatos, contramandatos, coerciones, comunicación violenta, culpabilizadora, avergonzante o humillante… Año tras año hasta configurar un patrón de relación traumática que siempre está confirmándose. Diferenciarlo de los otros traumas, nos permitirá poner foco y en relieve el impacto sobre nuestro paciente de lo sucesivamente padecido en las relaciones con sus primeros cuidadores, hermanos, maestros, compañeros de colegio hasta la universidad; así como el tipo de apoyo que le ofreceremos.

Quizá te interese:lStar of Bethlehem, el trauma social

Consecuencias del trauma relacional

El trauma relacional es desolador. Dificulta la posibilidad de crear relación, desarrollar un sentido de competencia, una sensación de identidad, una definición de sí mismo sobre la que apoyarse para gestionar con eficacia, un ser y estar que impacte sobre el otro. Más aun cuando los efectos de la falta de sintonía y apoyo acumulados, acaban constituyendo modos de sufrir vejaciones en relación así como de infringir sufrimiento activa o pasivamente: violencia física, ataques de ira, bulling, conductas autodestructivas, adicciones, imposibilidad de permanecer y construir intimidad (no hay relación segura) y los grandes males del alma llamados “depresión, bipolaridad, trastornos borderline, narcisistas”, hasta los diferentes tipos de neurosis. Entendiendo que existen grados de afectación en función de la historia y los recursos personales; y pueden necesitar derivación a tratamientos psicofarmacológicos.

La calidad del apoyo

Pero ¿cuál el el apoyo a ofrecer en consulta cuando el dolor y sus consecuencias son tales y nos dejan sin palabras? ¿Cómo afrontamos esto junto al paciente? ¿Cómo ayudar a que pueda desarrollar la fuerza necesaria para quitarse a sí mismo de esa trampa en la que permanece atrapado, sufriendo e infringiendo sufrimiento? Construyendo apoyo y consuelo. ¿Cómo?

  • Apoyándome en mí respiro haciendo espacio dentro para acoger lo próximo. La atención a la respiración es parte importante de nuestro estar terapéutico, advirtamos sus alteraciones, cuando se interrumpe o se transforma en apenas un hilo quedándonos sin el espacio interior necesario para recibir lo que allí sucede. Puede parecer una obviedad, pero nos necesitamos respirando y haciendo hueco dentro.
  • Deviniendo testigo de su dolor narrado, gestualizado y corporizado. El testigo que nunca tuvo y que ahora sí tiene. Con comprensión y compasión orgánica. Compasión de la de verdad. La que no es posible simular o hacer como sí porque la corriente amorosa no llegaría al otro. Fracasaríamos a la hora de construir una atmósfera de atestiguamiento cuidadoso tal que el paciente pueda, al fin, compartir el peso del trauma y su quiebre conmigo en presencia. La compasión, el amor, recordémoslo, es el objetivo de la curación para Edward Bach. 
  • En sintonía emocional: creando juntas un entorno de mutualidad afectiva e “influencia mutua”: me dejo influir por tu dolor mientras te influyo con mi comprensión abriendo un máximo espacio de apoyo a tu proceso de aparecer, sentir y decir. Acogiéndote para que te acojas. Acompañándote en el sentimiento para que te acompañes a ti misma.
  • Colaborando a que el paciente aprenda a rescatarse, provocando juntos la emergencia de lo que llamo el Yo salvador de sí mismo. Un yo adulto apto para acompañarse en el duelo por lo no recibido. Un yo que completa o gestiona, al fin, lo que necesita. 

Soy consciente de que cada uno de los cuatro puntos anteriores, brevísimas descripciones de actitud y recursos teeapéuticos, piden una mayor profundización, no es este el espacio. Pero no tengo dudas de que un terapeuta con suficiente recorrido y experiencia reconocerá el aroma de lo allí enunciado. 

Por último, notemos el énfasis que pongo en la atención a la calidad de la relación. Sucede que lo que una relación enferma otra lo sana, en particular una terapéutica. Una relación en la que se haga evidente “el respeto, la fiabilidad y el buen apego de una persona afectuosa, involucrada, cualificada y auténtica” (G. Erskine, 1993). O, dicho al modo bachiano, una relación que atienda a los 7 estados de la curación: “paz, esperanza, alegría, fe, certidumbre, sabiduría y amor” (Bach, [1932] 2013 ).

Susana Veilati

Saber más sobre Susana Veilati

Referencias:

Bach, E. Obras Completas (2013).  Libérese a Ud mismo [1932] Cap. nueve La verdadera naturaleza de la enfermedad. Ed. Océano

Bromberg, P. (2009) Reduciendo el Tsunami. Regulación afectiva, disociación y la sombra de la inundación. William Alanson White Institute.

Erskine, R.G. (1993/1997). Inquiry, attunement and involvement in the psychotherapy of dissociation. In R.G. Erskine, Theories and methods of an integrative transactional analysis: A volume of selected articles (pp. 37-45). San Francisco: TA Press. (Original work published 1993. Transactional Analysis Journal, 23: 185-190. Citado en:vRichard G. Erskine. Guiones de Vida: Patrones Relacionales Inconscientes e Implicación Psicoterapéutica.

Ilustración: Édouard Vuillard. Interior. Madre y hermana del artista.1893

He creado un espacio para compartir los pensamientos, lecturas y técnicas de las que vengo hablando en éste y anteriores post de octubre y noviembre 2021. Échale una mirada 👇🏼👇🏼

¡No hay eventos!
Suscríbete a nuestras newsletters

Recibirás quincenalmente artículos de interés como éste, nuestras novedades de cursos, webinars y formaciones. Cancela tu suscripción en cualquier momento.

    Nombre* (requerido)

    Apellido* (requerido)

    Email* (requerido)

    Teléfono* (requerido)

    Pais* (requerido)

    Localidad* (requerido)

    Mensaje

    Conoce nuestra política de privacidad