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Cuando el mundo duele: Sostén en tiempos difíciles

Acompañar el malestar ecosocial

En la Terapia Floral Integrativa (TFI) comprendemos que el sufrimiento actual no nace únicamente de la biografía íntima del paciente, sino de nuestra dimensión contextual. A este dolor, fruto de intentar sobrevivir en un entorno social, político y ambiental en crisis, lo llamamos malestar ecosocial. Sentir angustia ante el descalabro del mundo es empatía; pero cuando este peso nos paraliza, necesitamos contención terapéutica para recuperar nuestro centro.

Esencias para los tiempos que corren

  • Scotch Broom (FES): Es la esencia para la personalidad concienciada que siente que el mundo camina hacia la perdición, ayudando a transformar esa angustia y escepticismo en un servicio generoso y positivo.
  • Pine: Ideal para abordar la culpa por seguir con la rutina y permitirse momentos de felicidad mientras otros sufren tragedias terribles.
  • Star of Bethlehem: Para el trauma colectivo, el shock ante las noticias trágicas (guerras, misiles) y la necesidad de consuelo para no quedarse anestesiado ante el dolor del mundo.
  • Sweet Chestnut: Para los momentos de angustia extrema y desolación, cuando se siente que la humanidad ha llegado a un límite de sufrimiento insoportable
  • Gorse (Bach): Vital cuando la incertidumbre se ha cristalizado en desesperanza. Rescata a quien ha renunciado y ha perdido toda la fe en que la humanidad, o su propia situación, puedan mejorar, sacándolo del estado de claudicación absoluta.
  • Elm (Bach): Para quienes asumen su compromiso con el mundo, pero de pronto sienten que el peso de la realidad sobrepasa las posibilidades materiales de un ser humano, llevándolos al abatimiento temporal.

Ofrecer sostén: El rol del terapeuta hoy

Ante un psiquismo enfermo de desorientación, que siente desmoronarse ante la falta de un entorno seguro, nuestra verdadera labor es convertirnos en un punto de apoyo, un sostén fiable. Consiste en ofrecer una presencia y una escucha que no se tambaleen ante el caos y la desesperanza del paciente.
Las esencias y la relación terapéutica actúan aquí como una “prótesis de confianza”. Si el paciente siente que tú estás firme, empieza a usar tu firmeza para construir la suya. Es lo que en la clínica llamamos el paso del “yo prestado” a la autonomía, permitiendo que la persona pase de la loca incertidumbre a la certidumbre: la capacidad de afianzarse y decir “esto soy yo”, aunque el horizonte siga siendo incierto.
Susana Veilati. TFI