Concepto clave: Sufrimiento insoportable.
Descripción general: Estado transitorio e intenso de padecimiento emocional y desolación. En toda crisis de envergadura cuando se ha perdido algo verdaderamente valioso, la vida ya no tiene sentido, no se encuentran respuestas, y no se entrevé salida alguna sino la desintegración “Soy un muerto que camina”. Esta angustia si perdura demasiado tiempo conduce a la muerte, a la locura o la transformación personal. Trata de la necesidad de desapegarse de lo que apreciábamos tanto: o nos despedimos de lo perdido o nos perdemos junto con ello.
Considerar en: Angustia, tristezapor duelo. Grandes pérdidas. Tengamos en cuenta que no es necesario que exista una situación dramática objetiva para sugerir su uso, basta con notar a una persona realmente desesperada por la razón que fuera.
Cualidad que desarrolla: Resignificación de sucesos muy dolorosos. Vivencia de renacimiento y nuevo sentido. Tranquilización, sosiego.
Otras consideraciones: Hay esencias que tienen una acción más diferida que otras; pienso en Willow (para el resentimiento), Centaury (para el sometimiento), o Larch (para el sentimiento de inferioridad). Hay otras que son indiscutiblemente rápidas, por ejemplo Impatiens (para la impaciencia), Cherry plum (para el miedo a perder el control y cometer actos irreparables), u Olivo (para el agotamiento, la postración). El caso es que la esencia que nos ocupa ahora, Sweet Chestnut, reúne en su efecto terapéutico: prontitud, y tal contundencia regeneradora del sufrimiento humano más desolado que, a mi entender, es la luminaria del sistema floral de Bach. Decir algo sobre quien siente un dolor que desgarra es difícil; la muerte de un hijo amado, la pérdida de toda una familia en un accidente o atentado, la destrucción de nuestros bienes, ser víctima inocente de conductas vejatorias… A veces observamos similar abatimiento y desolación en personas que no han padecido tales acontecimientos, pero lo parece. Suelen ser estados de desesperación cíclicos, detonados siempre por similares circunstancias (un enfado con la madre o el padre, con un hermano, hijo, marido, o compañeros de trabajo). Se los ve rotos, al borde del colapso inminente, confundidos, desesperanzados, llorosos, asustados, los ojos muy abiertos y el ánimo deprimido y excitado a la vez; o bien, doblados, la mirada al suelo y mudos, con ese silencio que solo la tragedia es capaz de producir. Cuando el sufrimiento está tan marcado importa realizar una buena lectura floral del mismo. Acompañaremos la esencia del Castaño dulce con la Star of Bethlehem (lo traumático), Gorse (la pérdida de fe en que algo pueda ser mejor), Cherry Plum (el miedo a cometer “una locura”), Elm (el abrumamiento y desborde), Pine (si hay culpa y autoreproche), y Holly (si hay deseos de venganza). En este Vademécum no sugiero esencias de otros sistemas, estoy hablando del grupo de esencias del Dr. Bach. Pero haré una excepción en este asunto. En caso de fallecimiento de un ser querido, la combinación de Castaño dulce con la Victoria Regia, del sistema de Orquídeas del Amazonas, de Andreas Korte, es algo a tener muy en cuenta.