3 Ago 2019

EL MALTRATO GORSE, PINE Y LARCH. Voces internas y desdramatizar.

A continuación queremos compartir algunos escritos de Susana Veilati publicados en Facebook recientemente, pequeños textos que nos ayudan a profundizar en conocimiento de las esencias florales así como en el acompañamiento terapéutico floral integrativo.

Un objetivo del proceso terapéutico es que el paciente se hable a sí mismo con amabilidad, ternura y compasión (comenzando por uno mismo quizá lleguemos a hacer lo propio con el ecosistema).
El maltrato psicológico al que nos sometemos a nosotros mismos es herencia, sin duda, del recibido en casa, colegios, y quien sabe dónde más. Así es que uno de los primeros pasos a dar en consulta, es que el paciente escuche cómo se habla a sí mismo y lo que experimenta emocionalmente mientras lo hace.
Prueba ahora: Detén la lectura unos segundos…. Pon tu delicada conciencia en lo que estás pensando…. Ponla ahora en sentir los sentimientos que esos pensamientos dejan en ti a su paso…. Haz está observación de un modo amoroso, tierno, como si no tuvieras otra cosa que hacer que ser una buena anfitriona de lo que ahora hay en ti. Tanto lo que te gusta como lo que no, todo es bienvenido a la fiesta de tu conciencia. Sigamos.
Cuando nos detenemos a escuchar lo que se dice a sí mismo la consultante, escuchamos expresiones tales como “soy un desastre”, “estoy desbordada… me siento hundida”. Tragedias todas ellas. A estas palabras las deconstruimos, es decir, las desmontamos: desastre el de Haití, desbordamiento el del Nilo y hundido el Titanic. Imposible hacer algo con esto. Acostumbro a llevar su atención hacia este fenómeno “Observa que eliges esta forma de hablarte, de experimentarte como a merced de fuerzas incontrolables, enormes, que se te vienen encima y te dejan pequeña como a una niña (en estado desesperanzado GORSE normalmente, cuando no aterrorizada claro, y de otros modos también). ¿Y esta forma de hablarte a ti misma qué hace aquí…? ¿Y, si no es un desastre como el de huracanes y terremotos, tampoco un desbordamiento, y menos aún un naufragio…qué es? Veamos qué nos dice el paciente, seguro que es algo menos trágico y que sí está en sus manos transformar con nuestra ayuda.
Entonces, reduce lo catastrófico a un evento capaz de ser recogido, contenido y transformado, a esto lo llamamos “desdramatizar”. Es atender a los dos primeros estados de la curación que según Bach son la paz y la esperanza; vale decir, la pacificación y el estado de ánimo que surge cuando se presenta como alcanzable lo que se desea.