25 Mar 2020

LA CUARENTENA ACOMPAÑADOS O SOLOS

Prevenir

Tengo la mirada puesta en la prevención. Prevenir que esta crisis sanitaria y social no devenga en una crisis de la salud mental. Opino que los Terapeutas Florales Integrativos tenemos una responsabilidad en esto. Hablaré desde esta perspectiva.

Escribiré esta y las próximas entregas, sobre dos formas de la cuarentena, en solitario y acompañados. Con hijos pequeños e hijos adolescentes. En pareja y solos. En tribu (familia más amigos). Adultos y ancianos solos. De los casos que atiendo. Iré escribiendo a medida que pueda.

Me ciño estrictamente a lo escuchado en los últimos 20 días. Los entrecomillados son citas textuales. Enuncio las dificultades y las esencias florales recomendadas. Mi recomendación ante lo que estoy describiendo es que te procures a un profesional de la terapia floral con capacidad de contención, y con el que puedas conversar y resolver. En la web de la Asociación de Terapia Floral Integrativa tienes a varios profesionales de distintos países, así como sus datos de contacto https://atfi.es/asociados/#.XnqTQdNKjOQ Todos atienden on line.

En este post trataremos:

  • La cuarentena acompañados. La relación con la pareja. Conflictos
  • Esencias florales recomendadas
  • ¿Y qué hacemos con esto? Recursos y sugerencias.
La cuarentena acompañados. La relación con la pareja. Conflictos

La cuarentena, “el encierro”, “la reclusión”, “la ratonera”, “en confinamiento”, «una cárcel», son expresiones que he registrado. Es un largo tiempo transcurriendo en un pequeño o mediano espacio habitado por uno solo, por dos o por varios, amigos o familia; sin salida, sin elegir.

La convivencia de 24 horas juntos por tiempo indeterminado, a veces en pequeños espacios, pide nuevas estrategias que atiendan al desafío de cuidarnos entre nosotros sin morir en el intento. No somos irrompibles, somos seres sensibles en estado de shock, padeciendo un micro trauma tras otro y con poca distancia para retirarnos o para bien acercarnos.

Hay personas que lo llevan bien, otras regular y otras francamente mal. Veamos, entonces, los conflictos más comunes.

“No nos vemos y de pronto todo el día juntos!

“…juntos inevitablemente”

Sin el respiro de “Por lo menos se iba a trabajar y me dejaba en paz”.

Aparecen los asuntos inconclusos, los enfados sin tramitar, los silencios incomodos sin solventar, la convivencia por meses o años sin tocarnos, hablando apenas, sin verte, sin ser vista, sin dejarnos ver. Se agranda el fantasma de “Dios mío, y con esto vamos a estar juntos y por tiempo indeterminado”.

Hace figura el miedo a que algo se rompa, a no poder estar, a no poder soportar la presión de la demanda, a ponernos intolerantes, a desilusionarnos del otro, impacientarnos, a enfadarnos más aun, a “no soportarlo y estar aquí sin poder hacer nada y aguantando esta situación”. Miedo a que aparezcan todas las cuentas pendientes, lo no resuelto y postergado, lo evitado.

Difícil situación para muchos matrimonios. Ya hemos visto que en China aumentaron las rupturas matrimoniales y los malos tratos como efectos colaterales de 7 semanas de encierro para contener la enfermedad.

Emerge intensamente la preocupación por esto que no podemos esquivar pero que es complejo de atender ahora porque para cambiarlo necesitaríamos una gran energía, disponibilidad y recursos. Y no tenemos todo ello a mano en estos tiempos.

Sucede que no es momento para plantearnos una actualización de la relación, para demandar cambios radicales, para exigir soluciones definitivas. No. Estamos con el trauma del impacto, bajo la presión de la supervivencia, intentando acomodarnos a la pérdida de la rutina salvadora, con los niños en casa, sin poder salir. Con miedo a la enfermedad propia y ajena (padres, abuelos, gente querida), la pérdida del trabajo, los proyectos, lo que vendrá…

Algunas esencias florales recomendadas
Rescue Remedy Bach

Flores del Rescue Remedy

Rescue Remedy. Estamos en un “Estado de alarma” que es emergencia, trauma, golpe duro en la línea de flotación de la zona de seguridad de cada uno. Aparecen con fuerza la confusión, los sentimientos de ineptitud, de esto me desborda, de no puedo atender a todo y me siento culpable, de no puedo más con todo esto. Se agudizan los estados Larch (“Me siento incapaz”), Pine (culpabilidad), Elm (“Estoy desbordada”).

Walnut: desadaptación, resistencia al cambio. Para la asimilación del cambio, ofrecer la menor resistencia posible, adaptarse.

Mimulo: miedo a enfermar con este virus o a enfermarnos de cualquier otra cosa, a no tener dinero o comida, a que nadie nos cuide, a perder el trabajo.

Red chestnut: miedo por las pérdidas que puedan acontecer a nuestros seres queridos, nuestros padres, parejas, hijos, amigos, compañeros de oficina.

 Gentian: hay sentimientos de tristeza porque hay pérdidas, para comenzar la de nuestra rutina, nuestra seguridad, nuestra zona confortable. Hay frustración… esto se alarga.

 Olivo: Hay agotamiento, multiocupaciones, multiadaptaciones, trabajo, familia, demandas de todo tipo físicas y emocionales. Si antes no había tiempo ahora hay mucho menos. Es altísimo el nivel de ocupación y demanda. Agotador.

Hacen figura los estados Beech, la intolerancia máxima, la hartura, el no soporto más; Impatiens, la difícil inquietud física y emocional de la impaciencia, las contestaciones bruscas, las faltas de respeto.

Pensemos también en los estados demandantes y ofuscados Chicory (Lo que espero de ti y no me das pero tampoco te pido).

Y en los casos más difíciles y complejos, surgen los estados de ira y odio Holly. Las personas violentas se ponen más violentas aún. No he tratado en estos días algo así. Pero a estas personas así como a las muy tristes o en pánico, convendría, o bien un aumento de frecuencia de consultas y de tomas, o bien valorar una derivación a psiquiatría. Depende de la gravedad del caso.

Algo más
Flores de Bach Water Violet

Water Violet

“Hartura de no poder estar unas horas en paz, a solas y en silencio»

Frente a esta situación, unos se enfadan, lo hemos visto más arriba. Otros hacen una completa retirada del vínculo, aislándose (Water Violet), agudizándose esto de “meterme en una concha de silencio y distancia”. “Desconcertando al otro que no entiende qué me pasa”.

¿Qué hacemos con esto?
  • Primero escuchemos. Luego intentemos producir alguna reflexión sobre el peso de la situación social y personal. Sobre lo que está allí sucediendo, y esto es que uno le pide al otro alegría y buen rollo. Pero el otro está como uno, roto. Hay poco para recibir desde fuera. La salida es ir hacia dentro. El desafío es cómo convivir con uno mismo. Qué tengo que aprender de mi en esto.
  • Trabajemos ayudando al paciente a que se de cuenta de cómo está, de cuales son sus estados de ánimo, de qué necesita de y para sí mismo en función de todo ello.
  • A que se relate a sí mismo, a decir como está, comunicar, pactar. Informar para darse a comprender. A poner palabras.
  • Subrayemos las prioridades en estos momentos de cuarentena: adoptar actitudes respetuosas y colaboradoras, con uno mismo y con el otro.
  • Destaquemos la importancia de establecer una rutina. Daros cuenta que lo que se ha partido en dos es nuestra rutina. La rutina da seguridad y calma en estos momentos de miedo. Esto lleva tiempo, no es fácil organizarse de un modo completamente diferente en los primeros tiempos de shock y con pocos recursos. Paciencia, respira.
  • Y a pedir y gestionar espacios de privacidad para sí, de retirada para cargar pilas después de los esfuerzos de atender todo lo que hay que atender.
  • Y cuando lo que he dicho hasta aquí va abriéndose paso en la consulta terapéutica, introduzco los valores que son necesarios en estos momentos: el desarrollo de la generosidad, la misericordia, la solidaridad, la bondad, el servicio y el agradecimiento

¿Es posible que te des la oportunidad de cambiar el foco? De estar con lo que nos separa, pero también con lo que nos une? ¿Puedes hacer memoria de lo que te vincula al otro?

¿Puedes mirarte a ti y al otro con los ojos del corazón?

Gracias, deseo continuar con la cuarentena con hijos pequeños y adolescentes.

Susana Veilati. Terapeuta Floral Integrativa