16 Nov 2014

Terapia Floral Integrativa: Voz interna, esencia floral y dirección de la cura.

Notas sobre el seminario on line TFI del 15 de noviembre.

Estoy repensando la enseñanza de cada esencia floral: como flor con una signatura, claro (compleja tarea en la que está colaborando la TFI Francis Arrom), y además como esencia que asociamos a una terapéutica. Es decir, ¿qué hacemos con esto que está ahora diciendo y sintiendo el consultante? ¿Cómo intervenir justo en este momento en el mismo sentido que señala la virtud que desarrollará la esencia que tomará? Os dejamos en esta Nota la primerísima aproximación a este tema que hice hace dos años en el libro “Terapia Floral Integrativa”. Y a continuación, las ideas que surgen de mi práctica floral alrededor de las cuales estoy ahora conformando la enseñanza de la materia y la terapia floral.

Transcripción de un fragmento del libro

“Las personas pasamos buena parte de nuestro tiempo hablándonos a nosotras mismas. Podemos hacerlo con empatía, así es que las voces internas sonarán amables, permisivas, condescendientes, activadoras: “Qué bien lo has hecho”, “Venga, anímate!”, “Cuánto has disfrutado ayer”, “Has hecho lo mejor que pudiste hacer en ese momento”, ” Date otra oportunidad”, “Todos nos equivocamos alguna vez”, “No te tortures”. O por el contrario, pueden ponernos la vida más difícil: “Qué mal lo has hecho”, “Nadie te querrá”, “No gustarás”, “Eres un horror”, “Eres un fracaso” “Algo está mal en ti”. Las consecuencias son muy distintas en uno y otro caso: en el primero nos llenamos de energía, en el segundo nos quedamos sin ella”.

Por otra parte, detectarlas y nombrarlas facilita mucho la formulación floral. Las esencias florales se reconocen en el modo de hablarnos, esas voces son gatilladas por indicadores emocionales cuya procedencia y terapéutica están correctamente localizadas en la terapia floral. La esencia floral que se ajusta a dicha voz actuará amplificando la conciencia del mal que me hago cada vez que me hablo de ese modo, impulsando el desarrollo de una voz opuesta, amable, en concordancia con la virtud que desarrolla cada esencia”.

(Extracto del libro “Terapia Floral Integrativa. Recursos, actitud y valores en la consulta y la enseñanza de la Terapia Floral”. Susana Veilati. Ed. Edaf, 2013. Pág.186)

Aquí, sin ningún género de dudas, reconoceréis antecedentes de C. Jung y Assagioli (Psicosíntesis). Sigamos.

Escuchar una voz interna “Esto es muy complicado, te irá mal nuevamente”, es señalar rápidamente hacia una esencia floral que en este caso responde al “defecto” Gentian. Ella, a su vez, nos marca la dirección de la cura, veámoslo.

Si la narración del consultante la asociamos a Gentian ¿podemos hacer algo con ello además de formularle esta esencia floral para que la beba a lo largo de la siguiente quincena? Porque allí, justo AHORA frente a ti, tienes a un consultante frustrado, triste, inseguro, desalentado. Sin embargo, la terapia floral convencional se detiene en este punto, Bach nos dice: Si tengo miedo tomo Mímulo.

Vemos entonces que la terapia floral bachiana escucha un problema y da una esencia que hará su trabajo en los siguientes 15 días, y esta es ya una intervención inmensa, los que trabajamos con esencias florales conocemos muy bien ese efecto extraordinario y maravilloso que no nos necesita para funcionar. Funciona y listo.

Y en este punto deseo introducir un matiz diferencial entre la Terapia Floral, y la modalidad terapéutica de la Terapia Floral Integrativa que junto a dar la esencia que desarrollará la virtud opuesta al defecto, nos interesa profundamente que el consultante se vaya de nuestra consulta mejor que como entró en ella, con un nuevo sentido, con un giro hacia el bienestar debido a una nueva percatación, y que la esencia floral opere en el mayor desarrollo y anclaje de lo visto en consulta; o bien, para que relaje el dolor de la herida y así amaine su sufrimiento y esto facilite las próximas intervenciones al relajarse las defensas. Compartimos el trabajo con la esencia floral, pensamos que la relación entre el cliente y el TFI puede hacer mucho por el consultante AHORA, siempre y cuando trabajemos en idéntica dirección a la que marca la virtud a desarrollar por las esencias que beberá.

Así es que a los Terapeutas Florales Integrativos nos resulta importante saber qué actitud, qué recurso terapeutico usar cuando se presentan cada una de las dificultades que plantean los 39 estados emocionales de Bach, los 103 de California, y los 20 de las Orquídeas del Amazonas Esto es lo que estoy desarrollando desde hace algunos años al día de hoy, y ya transmitiendo en los últimos dos años. A ver qué tal nos va con estos ajustes de la conversación floral a la material floral.

A partir del 2014 hemos comenzado a focalizar la enseñanza del sistema de la FES (tal como lo hacemos con el de Bach desde hace tiempo ya) desde las siguientes indicaciones: (1) comenzamos por lo que afirma el elaborador, (2) exponemos cómo se expresa -hacia sí mismo y hacia los otros- en actitud y verbo cada indicador floral, (3) tratamos cuál es el problema que ello le trae al consultante, (4) vemos cuál es el dolor que hay por debajo, (5) cómo llegar hasta él, y (6) cómo acompañar al consultante por la salida de ese dolor hacia la virtud que cada esencia desarrolla. Nuestra propuesta es aprender a conversar (escuchar, observar y decir) en la línea del desarrollo de la virtud propuesta por Bach. Y la cuestión de cómo se habla el consultante a sí mismo es parte integrante de este entramado de resolución del dolor del cliente.

Sobre todo esto trató la clase on line que dimos el sábado 15 de noviembre en el marco de la formación TFI de la promoción 2012.

Gracias por tu amable atención.

Selección de textos del libro Terapia Floral Integrativa: Anais Jimenez Anca, TFI en formación

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