Flores de Bach Agrimony
27 Jun 2016

Las 7 cualidades y etapas de la curación: Paz, Esperanza, Alegría, Fe, Certeza, Sabiduría, Amor. 

Las 7 cualidades y etapas de la curación

Las 7 cualidades y etapas de la curación

Primera parte:

Las palabras originales que Bach usa para hablar de estos siete estados del ser, son: cualidades (“qualities”) en 1931, y etapas (“stages”) en 1932. Hay diferencias entre las traducciones al español, así es que para evitar confusiones me ceñiré a las originales.

En la sombra y en la luz

Para continuar comprendiendo la importancia de estas bellas cualidades y etapas, digamos que en occidente el esfuerzo por favorecer la salud mental está más centrado en la sombra, en el trauma, en lo que está enfermo, en lo perturbado, en lo que está mal, en lo incompleto y en lo inmaduro. Esta focalización en lo defectuoso está en el desarrollo teórico y en la actitud clínica conversacional de prácticamente todos los abordajes psicoterapéuticos así como en la teoría de los modelos evolutivos o caracterológicos propuestos por muy distintos enfoques. Está muy difundida la noción de que vamos a terapia a sufrir.

Sí, el dolor enseña, pero lo contrario también. Bach fue el primer terapeuta de la mente en occidente que trazó un recorrido inspirado en la belleza del alma. Fue un pionero. En 1930 se adelanta varios lustros a la psicología positiva del Dr. Martin Seligman (las 6 virtudes y las 24 fortalezas), y nos descubre una terapia centrada en la persona y no en su enfermedad, anclada en el ahora (¡Tratad el AHORA!, escribe), promotora de lo virtuoso, y que aspira sin pudor a experiencias de amor, esperanza o fe.

Abro un inciso: sí, Bach también describió 38 defectos y todos llevan nuestra atención hacia lo que de verdad nos enferma. Menos mal, o corríamos el riesgo de formular para lo que deseamos ser y no de acuerdo a lo que necesitamos, cuestión que hubiese acabado en formulaciones inefectivas pensadas desde el “ideal de mi mismo”. Por ejemplo, si pienso que sentir enfado no es de personas evolucionadas, entonces cuando me sienta disgustada tomaré Holly para calmar ese estado que contradice mi ideal de cómo debo ser: calmada, contenida, negociadora, congraciadora. Veo con alarma a mi enojo, quiero que desaparezca en vez de sentirlo como algo que también me informa de mí, de una herida recibida, de algo que no quiero, de un límite que necesito colocar. Mi ideal de mi misma me impide aprender de mi disgusto, no me dice que lo que realmente necesito es Agrimony. Tomar Holly será bueno para mi enfado, pero si me escurro de la conciencia de Agrimony… no evoluciono.

Flores de Bach Agrimony

Agrimony

Por similares derroteros camina Lotus (FES) para quien el “ideal de sí mismo” es su perfección espiritual que termina atentando contra la conciencia de sus emociones hostiles que no reconoce. Así es que se autoformula con la intención de “limpiarse” o de “aligerar la mochila”, con Sagebrush (FES), por ejemplo, en vez de tomar Lotus para ayudarse en la travesía por lo que más rechaza de sí mismo y no continuar demorando la unidad en el amor que tanto anhela.

O como la persona con indicadores Oak que cuando está cansada se formula Olive con la ilusión de activarse aun más, en vez de tomar Oak para reconsiderar su propensión al sobre esfuerzo y permitirse un tiempo de compasión por sí mismo con reconocimiento de sus límites. He aquí algunos errores en la autoformulación que tienen lugar cuando no la llevamos a cabo desde la conciencia cierta del defecto que describen Bach y otros elaboradores (y por lo que necesitamos a un terapeuta floral), pudiendo, los terapeutas florales, extender este error hacia nuestros pacientes en consulta. También nos acechan otros riesgos, como el de formular desde el ideal del terapeuta de lo que el consultante “debe” ser. Por ello es importante que el terapeuta floral pase por la experiencia de ser paciente, al conocerse, formulará con mayor asertividad. Cerremos el inciso.

Continuaremos con las virtudes próximamente, en la Segunda parte.

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