Óleo de Pablo Picasso. Violín y partitura (1912)
2 Oct 2017

La devolución sanadora en la Terapia Floral Integrativa

Lo obvio se olvida

Cuando estés conversando terapéuticamente con una consultante (paciente, cliente) recuérdale, cuando sea necesario, que ha llegado hasta aquí, justo frente a ti. Que ha venido por sus propios medios, vestida de correcto ver, alimentada, aseada; y que gestiona sus recursos como para darse a sí misma este tiempo, espacio y presencia terapéutica.
Recuérdale que habla español e inglés (galego, quechua o català), que sabe leer y escribir, que ha dedicado tiempo a estudiar. Que escucha música, que cocina, que va a la compra todos los días, que alimenta a una familia y quizá a un animalito.
Recuérdale que hace manualidades, viaja y tiene amigos, nombraselos: “Sergio, Juan, María, Deyanira”. !Ah, y no olvides recordarle que es una sobreviviente de terremotos, huracanes, abusos, enfermedades y abandonos!

La devolución sanadora

Recuérdale todo esto porque acostumbramos a olvidar lo obvio, tanto nuestro ruido (“nuestros defectos”, dice Bach), como nuestras melodías más hermosas. No las oímos, no nos apropiamos de nuestras partituras, como si nunca hubiesen sonado. Son innumerables los méritos, materializaciones y esfuerzos que pasan al olvido más injusto. Aliémonos con su memoria.
Entonces, recuérdale que abrace su propia música. Abraza justo ahora tu la tuya, cada nota de esa sonoridad que has venido interpretando laboriosamente hasta este instante. Enhorabuena porque llegaste hasta aquí, no es fácil sobrevivir.
Y ya puestos a hacer memoria, recuérdale su Sí mismo, su Ser, su Alma. Y colabora a que recoja en un abrazo interno toda su hermosa, cálida y tierna Luz.

Susana Veilati, TFI

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