Ramón Carballo y Susana Veilatl. Seminario de psicopatología, psicofármacos e intervención TFI.
27 May 2016

TFI: ENCUADRE, ACTITUD Y SABER SOBRE PSICOPATOLOGÍA Y PSICOFÁRMACOS.

El viernes de la semana pasada el psiquiatra y terapeuta floral Ramón Carballo Sánchez, y servidora, compartimos pantalla on line para conversar sobre la TFI: ENCUADRE, ACTITUD Y SABER SOBRE PSICOPATOLOGÍA Y PSICOFÁRMACOS.

Las tres ultimas horas el Dr. Ramón Carballo disertó magistralmente sobre la historia y la actualidad de la psiquiatría, sus objetivos, alcances y limitaciones. Conversamos sobre la enfermedad mental (neurosis, depresión, trastornos de la personalidad, psicopatía y psicosis), los psicofármacos que consumen los consultantes que asisten a terapia floral; y pensamos estas problemáticas en términos de materia floral, no para substituirlos (la medicación psicofarmacológica no puede ser sustituida por las esencias florales porque tienen objetivos diferentes) sino para comprender cómo el médico o el psiquiatra han pensado la complejidad de este paciente que ahora nos solicita acompañamiento floral. El Dr. Carballo habló de su experiencia con esencias florales, y mencionamos algunos capítulos de nuestra andadura a lo largo de 20 años de trabajo colaborando el uno con el otro.

La primera hora contesté preguntas de encuadre y actitud en nuestro trabajo como Terapeutas Florales Integrativos, con personas medicadas y en proceso psi con psiquiatras y psicólogos. Os dejo un par de diapos con algunas de las cuestiones planteadas por los alumnos, y resueltas. Básicamente los TFI´s trabajamos desde la conciencia de insertarnos, con lo floral, en un equipo que hace un trabajo a favor del consultante que nos solicita Terapia Floral Integrativa.

Captura de pantalla dudas alumnos
Captura de pantalla dudas alumnos2
Por otra parte, para los TFI es requisito indispensable que el paciente esté apropiadamente acompañado por un psiquiatra y un psicoterapeuta. No es tarea sencilla la buena conjunción de estos factores, pero llevo 20 años haciéndolo, así es que es posible. Cierto es que hay que informarse y formarse; y también pienso que los terapeutas florales debemos abandonar el discurso “No nos aceptan” para pasar al “Me acepto, adapto mi intervención a lo que hay, elaboro estrategias de inserción exquisitamente respetuosas con otros estilos de intervención, e insisto en mi propuesta “. Para ello debo tener claro cómo intervengo, con qué objetivo, y cómo transmito esto a médicos y psicólogos (jamás olvidaré una reunión con los padres de una niña ingresada, el médico jefe de la unidad de cuidados, su ayudante, y la jefa de enfermería de un importante hospital madrileño. Tuve que explicarles qué era la terapia floral y como iba a intervenir. Me dieron permiso). ¿Y cuál es ese objetivo y cómo transmitirlo? pues con la verdad de la terapia floral: “Nos interesa el desarrollo de la virtud opuesta al defecto que da origen a la enfermedad física o mental”. La psiquiatría se encarga de la química cerebral; los psicólogos del comportamiento; nosotros del desarrollo de la virtud. Me queda claro que no se solapan los objetivos. Son distintos y mutuamente colaborativos.
Si el paciente medicado solicita acompañamiento floral y está debidamente asistido por psiquiatra y psicólogo, los TFI intervenimos floralmente. Si psiquiatra y psicólogo no están de acuerdo y el paciente acoge como suyo ese parecer, interrumpimos nuestra intervención. Si psiquiatra y psicólogo se muestran indiferentes, continuamos. Si psiquiatra y psicólogo están dispuestos a que conversemos con ellos sobre el caso, nos comunicamos con ellos. Los TFI apoyamos las intervenciones y los objetivos de todo el equipo que intenta facilitarle la vida al paciente. No opinamos, ni interpretamos, ni juzgamos las intervenciones de nuestros colegas. ESCUCHAMOS Y FORMULAMOS. Pero sabemos qué estamos escuchando, estamos informados, sabemos qué medicación toma ¿para qué?, ¿cuál es la dosis?, ¿sube? ¿disminuye?. Nos queda claro lo que dice el psicólogo, el psiquiatra y el paciente. Sabemos informarnos sobre tal o cual diagnóstico, y pensarlos en términos de esencias florales para ver qué dolores hay allí y tenerlos en cuenta a la hora de la conversación terapéutica y de la particularidad de cada persona. Y no nos dejamos intimidar por las otras ciencias y sus diagnósticos, nombres, síndromes, drogas… porque lo que vemos allí de modo compasivo, es a dos profesionales, psiquiatra y psicólogo, asistiendo a un ser que sufre de miedo, tristeza, ira, incomunicación, despiste… para lo que tenemos nuestras esencias florales, y la certeza de una intervención asertiva y cuidadosa.
X